domingo, 8 de marzo de 2015

Cántame la vida

Vamos a jugar a llover,
piel de duna
yo me escondo entre la Luna
y tú corres lejos del viento,
labios de oasis.

Vamos a calmarnos, 
piel de duna,
vamos a ser sin añadidos,
sin futuro, sin pasado,
sin heridas, sin contexto,

Ensúciame la risa,
convierte mis alarmas
en silbidos jadeantes 
en busca de tiempo.

Vamos a bailar el desierto,
piel de duna,
vamos a no exigirnos nada
más que una pizca
de sueños comunes.

Vamos,
piel de duna,
a no sentir el rugir hambriento
del paso del tiempo,
vamos a parar.

Cántame la vida
en gritos de vapor,
sé tuya y solo tuya
y comparte la cuidad conmigo.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Guerra de posiciones.

A veces llueve como si
me lloraras
encima. 
Se acaba Septiembre...
el frío.

Llega el olvido.
Llega para quedarse,
ya ha hecho las maletas
y soy su nueva
víctima.

Guerra de desgaste
sin banderas 
ni telas de ningún tipo.
Guerra entre
tú y tú,
entre nosotros y yo.

Quema mis palabras,
quema mis cambios,
quema nuestro verano.
Quémalo todo
y míralo
desvanecerse.

viernes, 15 de agosto de 2014

Grítame.

Cuánto tiempo sin vernos.
Estás tan dentro de mí
como siempre.

Hay cosas que nunca entenderé.
Tú eres una de ellas.
Nosotros, vaya.

Qué dulce sabor el de tus labios
cuando me besas.

Cuando me besas 
como si nunca lo hubieras hecho.

Me gusta correr
por el sendero que 
tú dejas atrás.

Me gusta viajar
a mi patria
de ojos verdes.

Te voy a llorar un poco
a ver
si flotas.

A ver si buceas
y me sacas
ese domingo
que tengo
clavado.

"¿Me concedes este destino?"-
te quise gritar
ayer 
mientras
no dormías
aquí.

Vete lejos,
háblale a los muros
del amor.
Háblales de 
nosotros.

Grítame,
que se te oye mal
desde la otra punta
de la
nostalgia.

Viaja mucho,
pero 
no olvides que 
tu correo
seguirá llegando
aquí.

miércoles, 30 de julio de 2014

Mi utopía.

"Porque te miro y muero  (Mario Benedetti)
y peor que muero
si no te miro, amor."

Te escucho batir tus alas
de pájaro enjaulado,
queriendo volar
el mundo que tu cuerpo habita.
Volar sobre sus nubes negras,
sobre su sangre de caramelo,
sobre su pasado ejemplar
para dioses del silencio.
Te veo correr caminos
de tierra antigua
y decir entre tus labios:
"no es lugar para el amor"
Te miro y te veo lejana,
regando unas plantas
muertas desde la última
utopía caída.
Y tú eres mi utopía,
y así como suenan tus pasos alejándote
suenan los silencios
tras una bomba en Gaza.

sábado, 26 de julio de 2014

Barba de tres vidas.

¿Para qué la inspiración
si no es para vomitar arte?
Esclavo solo de ella,
con barba de tres vidas
buscándola entre días.
Nunca libre
pues estoy atado a la vida
y a las infinitas preguntas
en sus mismas raíces.
Me pregunta mi mesilla
que por qué le lloro tanto.
Aquí dentro caliente paz,
fuera de mí, guerra fría.
Llevo semanas escribiéndote
sin haber cogido un folio,
con el ruido de las fábricas
como única inspiración.

lunes, 14 de julio de 2014

Algo que contarte.

Quién sabe si tu espalda
le guarda un regalo a mis labios.
Quién sabe cuánta saliva
se llevarán mis labios
al viaje por tu piel.

Dejan rastro ácido mis dedos
al paso de mis yemas
por las paredes.
Llueve risa de la lluvia
que nos mojó el último bocado.

Demasiado cuadro
para tan pequeño marco,
nos faltó camino
para semejante destino.
Nos faltaron pinturas.

Dunas de nostalgia
azotadas por el viento,
les quiero preguntar por ti.
Pero no tengo pregunta
para sus respuestas.

"He ido marcando con cruces de fuego
el atlas blanco de tu cuerpo",
he ido parpadeando puntos en tu espalda
para que me brillen por la noche
tus constelaciones.

Quiero tener algo que contarte
cuando vuelvas.
Una canción, un silencio,
un "hasta aquí la muerte,
viene a besarnos la vida".

Mi puño en alto
bajaba por tu cuerpo.
Mi voz poeta
se quedaba sin silencios
y sin palabras.




"He ido marcando con cruces de fuego
el atlas blanco de tu cuerpo",
fragmento del poema XIII de Pablo Neruda "20 poemas de amor y una canción desesperada".

miércoles, 2 de julio de 2014

Juego de palabras

No se trata de qué queremos ser.
Se trata de qué somos,
de cómo nos queremos...
de cómo queremos querernos.


Cómo jugamos con las palabras,
"no te vayas", "te quiero" ...
"no vuelvas".
(No vuelvas... a irte)


Jugábamos a odiarnos
como quien juega
a ser libre.
Un imposible, vaya.


Sin ánimo de sonar eterno,
diré que nada dura más
que lo que acaba
doliendo.


"La piel que habito
necesita tu carne detrás",
parecía que escribías
en mí con navaja.


Y mientras tanto yo,
perdido entre el vello
transparente de tus brazos.
Acariciándolos pálidos.


Ahora no hablo como poeta,
ni te hablo como musa,
te hablo como si besara
lo que queda de tu boca.

Siempre nos quedará la nostalgia,
acepto ya que ninguna esquina
nos soporta
juntos.